¿Cómo acercar a la siguiente generación a la empresa familiar? ¿Cómo despertar su interés por el proyecto, incluso cuando su futuro profesional todavía está lejos de él? ¿Y por dónde empezar cuando aún no se ha dado ningún paso?
Estas fueron algunas de las cuestiones que centraron la última edición de ADEFAN en Acción, que reunió a más de 65 personas en el Hotel Don Carlos para reflexionar sobre uno de los grandes desafíos de las familias empresarias: implicar a las nuevas generaciones y preparar el futuro de sus proyectos.
Bajo el hilo conductor de cómo acercar a la siguiente generación a la empresa familiar, la jornada puso sobre la mesa una idea fundamental: no se trata de decidir hoy quién tomará las riendas mañana, sino de empezar a construir ese vínculo mucho antes.
No existe un único camino hacia la empresa familiar
Uno de los testimonios de la jornada fue el de Paloma Tejedor, quien compartió su recorrido personal y profesional hasta encontrar su lugar dentro del proyecto familiar. Su experiencia, marcada por la Psicología, el emprendimiento y el aprendizaje propio, permitió mostrar que no existe una única trayectoria para acercarse a la empresa familiar ni una fórmula válida para todas las personas.
Cada generación construye su propia relación con el negocio familiar. Por eso, conocer la empresa, comprender su historia y descubrir de qué manera puede contribuir cada persona son pasos importantes para favorecer una implicación que vaya más allá de la obligación o de las expectativas familiares.
Conversar, escuchar y conocer antes de que llegue el relevo
La jornada continuó con una conversación entre Paloma Tejedor , Joseba Tabar y Samuel Jiménez, quienes compartieron sus experiencias y reflexionaron sobre cómo han vivido la empresa familiar desde pequeños, qué iniciativas han puesto en marcha para acercar a quienes no trabajan directamente en ella y qué aprendizajes han extraído de ese proceso.
Los testimonios permitieron abordar tanto las experiencias que han funcionado como las dificultades encontradas en el camino, además de plantear una pregunta especialmente relevante para muchas familias empresarias: ¿por dónde empezar cuando todavía no se ha dado ningún paso para acercar a la siguiente generación?
La conversación, conducida por Marisa Alonso, puso de relieve la importancia de abrir espacios de diálogo, compartir la realidad de la empresa y escuchar las inquietudes de las nuevas generaciones. También recordó que estas cuestiones no deberían abordarse únicamente cuando se acerca el momento de un relevo, sino mucho antes, como parte de la relación entre la familia y su proyecto empresarial.
Construir hoy el futuro de las empresas familiares
La sesión volvió a poner de manifiesto que la continuidad de una empresa familiar no depende exclusivamente de encontrar a quien asuma las responsabilidades en el futuro. También requiere tiempo, comunicación y oportunidades para que las nuevas generaciones conozcan el proyecto, comprendan sus retos y puedan descubrir cómo quieren relacionarse con él.
En este sentido, ADEFAN en Acción busca generar espacios de encuentro en los que las familias empresarias puedan compartir experiencias reales, aprender unas de otras y encontrar nuevas perspectivas para afrontar los desafíos de sus organizaciones.
La asociación agradece a Paloma Tejedor Fernández, Joseba Tabar Urra y Samuel Jiménez su generosidad al compartir sus vivencias; a Marisa Alonso Quintana, por conducir una conversación cercana y dinámica; y a Caja Rural de Navarra, por su apoyo y acompañamiento a ADEFAN y a las familias empresarias.
Asimismo, agradece al Hotel Don Carlos su acogida y atención durante la jornada, así como a todas las personas asistentes su participación e implicación.
Porque hablar de la siguiente generación es, en realidad, hablar del futuro de nuestras empresas familiares. Y ese futuro no se construye de un día para otro: empieza con conversaciones, escucha y conocimiento compartido.